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El Imparcial 28/11/2006
En lo que ya se despejaron definitivamente todas las dudas, es en el caso de Yavaros.
A pesar de todas las críticas que se la han hecho, quizá porque su estrategia de comunicación no fue la adecuada, el secretario de Salud, Raymundo López Vucovich, finalmente parece haber tenido la razón en el diagnóstico que emitieron de que el problema de los 19 jóvenes es un asunto 100% mental, que se ha transformado en un problema físico debido al entorno sicosocial en que se desarrollan los muchachos.
Sí, hay elementos que sectas satánicas en este asunto, pero como ayer mismo lo ratificó el experimentado siquiatra, traído desde la Ciudad de México a conocer este asunto inédito en la medicina moderna mexicana, Gregorio Katz Guss, también influyeron en este trastorno conversivo y masivo, las condiciones de la contaminación y marginación social en que viven los muchachos.
Y como bien lo precisó ayer el propio López Vucovich en una charla con editores y personal de EL IMPARCIAL, este asunto debe ser visto como un área de oportunidad para los padres de familia y para el Gobierno en general, para reflexionar y tomar medidas en torno a la atención que requieren los jóvenes y adolescentes.
El mismo secretario de Salud finalmente admitió que a los médicos sonorenses y en general a los mexicanos, les hace falta capacitarse sobre todas aquellas enfermedades que escapan de los padecimientos físicos, pues pocas veces se diagnostica de manera correcta una enfermedad mental que puede tener consecuencias como las de los muchachos de Yavaros.
El tema ya puso a Yavaros en la agenda internacional al menos en el ramo de la siquiatría.
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