|
AnsaLatina.com 25/11/2006
PARIS, 25 (ANSA)- El descubrimiento de 18 niños que viven apartados del mundo en una comunidad de inspiración bíblica en los Pirineos, encendió el debate sobre las pautas de educación y salud de las sectas que existen en Francia.
Según el informe 2005 del Grupo Interministerial para la Lucha contra los Desvíos Sectarios, las niñas y niños que crecen en sectas suman 60.000.
Se trata de niños como todos los otros, pero sometidos a reglas diferentes a las impuestas por los padres franceses a sus hijos, y, a menudo, mucho más severas.
Los hijos de la comunidad Tabitha's Place, que cuenta con un centenar de miembros que viven en una granja en los Pirineos, no pueden por ejemplo ir a la escuela, y no son siquiera vacunados.
Tienen, además, prohibido salir de la granja sino son acompañados por sus padres y, a su vez, no pueden jugar.
Estas niñas y niños son educados en el interior de la comunidad, según los preceptos de la Biblia: prohibida está, por ejemplo, la teoría darwiniana de la evolución de las especies.
Pero no solamente está Tabitha's Place bajo acusación: "Muchos de los pequeños criados en sectas son obligados a seguir dietas alimenticias drásticas", sostuvo Catherine Picard, presidenta de la principal asociación francesa para la lucha contra las sectas (UNADFI).
"Ciertos grupos rechazan además la vacunación o la transfusión de sangre, como los Testigos de Jehová, y ello pone en peligro la vida de los niños", agregó Picard.
Según el estudio del Grupo Interministerial, los 60.000 niños criados por las sectas son víctimas de graves maltratos físicos, psicológicos y sexuales.
Los jóvenes "son atraídos haciendo hincapié en su idealismo". Una vez integrado a esas organizaciones, "solamente el que tiene un carácter muy fuerte logra huir", subrayó el presidente del Grupo Interministerial, Jean-Michel Roulet.
"Es necesario restringir las condiciones de acceso a este tipo de educación", propuso el socialista Philippe Vuilique.
Algunas propuestas serán hechas públicas en diciembre.
|