¿Dónde están las demás grabaciones? ¿Qué se hicieron con las otras películas?, se pregunta Rolando Sambueza, un docente que es padre de los chicos que estaban “adentro” de la organización. La sospecha es que las imágenes salieron a través del ciber café de Sergio Pérez con destino a alguna red internacional. Pérez, cuyo hermano es un conocido comerciante del pueblo, había sido profesor de Informática del CPEM 5 y gozaba de la confianza de los estudiantes y los directivos del establecimiento.
Rolando Sambueza fue uno de los primeros padres que se animó a hablar, está preocupado y también enojado porque en las últimas horas son muchas las voces que lo señalan como irresponsable. Lo acusan del impacto que tuvo la noticia y le advierten que todo este movimiento perjudica aún más a los chicos involucrados.
“Estamos partidos como sociedad, nos quebramos y ahora me critican y critican a la radio que dio la noticia” -se quejó Sambueza, para quien los tres detenidos “son tres perejiles”.
El hombre, que es docente en un pueblo cercano, está convencido de que lo mejor es “hablar” y reclamar que “haya justicia hasta las últimas consecuencias”.
Cuenta uno de los padres que una chica de 15 años llegó a implorar que la dejen ingresar a “La familia”, pero uno de los cabecillas le bajó el pulgar en cuatro oportunidades. La negativa estaría ligada a una razón: la muchacha tiene un hijo y en “La familia” preferían chicas inocentes.
La agrupación había creado códigos y pactos de silencio, estableció jerarquías, daba premios y castigos, y hasta llegó a crear símbolos. Por caso, la Policía secuestró una mochila que tenía estampado un monigote con indumentaria rapera alzando un dedo. Al pie se leía “Tú estás en la familia”.
Con la confianza extinguida, Las Lajas sospecha todo y de todos. El pueblo se envuelve en su propia confusión y muchos chicos suben y bajan por la avenida Roca. De noche y de día, con y sin envases en las manos.
“¿Quién no anda con una cámara?”
Tras el escándalo por la revelación de “La familia”, un equipo multidisciplinario de profesionales de la provincia se instaló aquí para asistir a los estudiantes y colaborar con sus padres. La idea es dar una contención integral a todos los jóvenes que quieran ayuda y conseguir que la comunidad recobre la confianza. La avasallante presencia de la prensa ha condicionado el trabajo del equipo que desembarcó en el pueblo. En medio de una avalancha de análisis, estrategias y objetivos, se han escuchado todo tipo de afirmaciones, algunas de ellas por lo menos curiosas.La psicóloga Miriam Giani hizo un particular análisis.
“Lo que ha pasado es grave, pero no tan grave como lo hacen aparecer los medios; los chicos a una determinada edad necesitan identificarse con algo, necesitan pertenecer y es normal que así sea. En cuanto a los sexual, hay una indagación permanente, hay una búsqueda lógica que muchas veces se da con el contacto con otros adolescentes”, le dijo a los periodistas.
- Lo que no parece normal es que haya un mayor filmándolos -se le advirtió.
- ¿Quién no anda con una cámara hoy en día? -cerró Giani.
RODOLFO CHAVEZ